Els Joglars "El retablo de las maravillas"
Els Joglars "El retablo de las maravillas"
Los mecanismos que rigen el comportamiento humano muestran una evolución tan extremadamente lenta que apenas pueden notarse sus diferencias entre el conjunto de obras que configuran la historia del teatro. Así las situaciones presentadas en “El Retablo de las Maravillas” se siguen produciendo en nuestros días e incluso multiplicándose de tal forma que hace difícil encontrar excepciones. La razón esencial es la misma de la época cervantina: el miedo atávico a no formar parte de la opinión mayoritaria que nos da seguridad y evita riesgos. En la actualidad, la fuerza avasalladora de las redes y los medios hace casi imposible la formación de un criterio independiente. Nuestras disquisiciones se centran hoy en la deriva de la paradoja clásica y de cómo los pícaros contemporáneos pueden vendernos la nada a costa del temor a sus semejantes de pasar por apestados.
Esta época del móvil y la inteligencia artificial tiende a fomentar en mucha gente un ánimo de superioridad que les impide aceptar y comprender lo ínfima que resulta la diferencia que nos separa de nuestros clásicos. En este sentido, las situaciones presentadas por Cervantes en su entremés “El retablo de las maravillas”, siguen produciéndose en la actualidad e incluso multiplicándose con versiones aún más extremas y grotescas.
La gran expansión de los medios escritos, visuales y sonoros de nuestro tiempo son la plataforma más eficaz para que los pillos, farsantes y sinvergüenzas de toda clase y condición, campen a sus anchas camuflados en gurús de la sociedad. Desde los puestos clave que ocupan en la política, las finanzas y la cultura, pueden vendernos los retablos de la nada a costa del temor de las gentes a pasar por necios o fachas. Ya nadie hace caso a los niños que nos avisan de que el rey va desnudo. Quizás porque los niños están hoy muy domesticados, los artistas aferrados al dinero público y los filósofos ejerciendo como tutores del sistema. Lo cual provoca que los retablos vacíos tomen una mayor dimensión promocionados por las más altas instituciones y vendidos por los medios aprovechando que “Cada día que amanece…”
- Albert Boadella -
FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA
Dramaturgia: Albert Boadella y Ramon Fontserè
Dirección técnica: Pere Llach
Espacio técnico: Joana Martí
Diseño de iluminación: Bernat Jansà
Diseño de vestuario: Pilar Sáenz
Producción ejecutiva: Montserrat Arcarons
Comunicación corporativa: Nyam – Agencia Creativa
Comunicación prensa: María Díaz
Diseño gráfico: Darío Adanti
Distribución: Els Joglars
